Asturias y rincones

10 consejos para visitar Cudillero y disfrutar al máximo de tu viaje

¿Es tu primera vez en Cudillero? Entonces hay algunas cosas que deberías saber antes de empezar a recorrer sus calles. Dónde aparcar, cuál es la mejor hora para visitarlo, por qué es importante llevar calzado cómodo o qué lugares no deberías perderte son pequeños detalles que pueden hacer que disfrutes mucho más de la experiencia.

Para ponértelo fácil, hemos reunido 10 consejos para visitar Cudillero que te serán de gran ayuda antes de descubrir uno de los pueblos marineros con más encanto de Asturias.

1. Madruga un poco, lo agradecerás

Si visitas Cudillero en verano, durante Semana Santa o en un puente, nuestro primer consejo es muy sencillo: intenta llegar temprano.

A media mañana el pueblo comienza a llenarse de visitantes y encontrar aparcamiento puede resultar más complicado. En cambio, si llegas pronto podrás recorrer sus calles con mucha más tranquilidad, hacer fotografías sin apenas gente y disfrutar de su esencia antes de que empiece el bullicio.

2. Deja el coche y piérdete por sus calles

Una vez hayas aparcado, olvídate del coche.

La mejor forma de conocer Cudillero es caminando. Sus calles estrechas, sus escaleras y sus pequeños callejones invitan a recorrer el pueblo sin un itinerario fijo, descubriendo rincones que muchas veces pasan desapercibidos.

Si todavía no sabes dónde dejar el vehículo, puedes echar un vistazo a nuestra guía sobre dónde aparcar en Cudillero, donde encontrarás todas las opciones y algunos consejos prácticos.

3. Ponte un calzado cómodo

Puede parecer una recomendación muy básica, pero en Cudillero marca la diferencia.

El pueblo está construido sobre una ladera y eso significa una cosa: hay muchas cuestas y bastantes escaleras. Si quieres subir a los miradores o recorrer el casco histórico con calma, unas zapatillas cómodas serán tu mejor aliado.

4. No te quedes solo en la Plaza de la Marina

Es normal que todas las miradas se dirijan a la Plaza de la Marina. Al fin y al cabo, es la imagen más conocida de Cudillero.

Pero nuestro consejo es que no te quedes únicamente ahí. Sube por cualquiera de las calles que salen de la plaza, recorre los callejones, asómate a los balcones naturales y déjate llevar. Muchas veces los lugares más bonitos aparecen cuando te desvías unos metros del recorrido principal.

5. Prueba el pescado fresco

Visitar Cudillero también es sentarse a la mesa.

Por suerte, la tradición marinera sigue presente en este pueblo y eso se nota en sus restaurantes. Si tienes ocasión, prueba alguno de los pescados frescos del día o un buen plato de marisco. Forman parte de la identidad de la villa y son el complemento perfecto para cualquier visita.

6. No te fíes del tiempo

En Asturias el tiempo cambia con facilidad.

Aunque la previsión anuncie sol, nunca está de más llevar una chaqueta ligera o un impermeable en la mochila. Puede que no llegues a usarlo, pero si aparece la típica lluvia asturiana agradecerás haber seguido este consejo.

Y, si llueve un poco, no te preocupes. Cudillero sigue teniendo el mismo encanto.

7. Reserva un rato para subir a los miradores

Si solo recorres la parte baja del pueblo, te perderás algunas de las mejores vistas.

Subir hasta los miradores merece totalmente la pena. Desde allí entenderás por qué Cudillero tiene esa forma tan característica y podrás contemplar las casas de colores, el puerto y el mar desde una perspectiva completamente diferente.

8. Aprovecha para conocer los alrededores

Si dispones de todo el día, no te marches nada más terminar la visita.

Muy cerca de Cudillero encontrarás algunos de los lugares más bonitos de la costa asturiana, como la Playa del Silencio, Cabo Vidío o la Quinta de Selgas. Son visitas que combinan perfectamente con una mañana recorriendo el pueblo.

9. Descubre la historia con su guía autóctona

Recorrer Cudillero por libre es una buena opción, pero hacerlo acompañado por una guía hace que veas el pueblo de otra manera, especialmente si su guía ha nacido en Cudillero.

Detrás de sus coloridas fachadas hay siglos de historia, tradiciones marineras y curiosidades sobre la población pixueta que muchas veces pasan desapercibidas. Cuando conoces esas historias, el paseo cobra un significado completamente distinto.

10. Consulta las mareas si vas a visitar las playas cercanas

Si después de recorrer Cudillero tienes pensado acercarte a la Playa del Silencio o a alguna otra playa del concejo, merece la pena consultar antes el estado de las mareas.

El paisaje cambia mucho dependiendo de la hora del día y, con marea baja, podrás disfrutar mucho más de algunos de estos rincones de la costa asturiana.

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